Siguiendo un plan que premeditaba el exterminio de los republicanos, un franquista, de mano firme y alma helada, decidió, el 12 de septiembre de 1936, que el barranco de Barriguelo era el lugar ideal para masacrar. ¿Por qué perder tiempo paseando a las futuras víctimas por las carreteras o salpicando las paredes de los cementerios?
(más…)
